sábado, 27 de agosto de 2011

Heraldo vivirá en cada corazón rebelde. ¡HASTA SIEMPRE!

A fines del 2008, apenas iniciando la Conducción del Centro de Estudiantes de Trabajo Social, escribimos estas palabras, pronunciadas en un acto de colación, rompiendo con los discursos protocolares. En aquél momento era inminente un nuevo desalojo a Villa La Maternidad, razón por la cuál, decidimos pronunciarnos y cuestionarnos como colectivo... Trabajo Social... respondiendo a qué intereses? construyendo junto a quienes?
En ese mismo fin de año, enviamos al gobernador de la Provincia de Córdoba (Juan Schiaretti), al Ministro de Desarrollo Social (Carlos Massei) y a la Jefa de Planeamiento de Politicas Sociales (Clara Pereira, trabajadora social) un posicionamiento como Centro de Estudiantes, denunciando el desalojo, cuestioando el desempeño de profesionales, y brindando todo nuestro apoyo hacia lxs vecinxs de la villa... nunca obtuvimos respuesta alguna.

Hoy compartimos éstas palabras, porque necesitamos decirle un HASTA SIEMPRE a HERALDO ESLAVA, gran caminante, luchador de la villa, andador de sueños, de pasos lentos pero firmes, él, quién supo decir e imprimir en el portal de su casa, como bofetada a los intereses carroñeros del capital, EL HOMBRE NO SE VA. Heraldo VIVE en cada corazón rebelde.

Desde el centro de estudiantes quisiéramos compartir algunas palabras, pensando sobre todo que…
…En estos tiempos -que avizoramos desde América latina como momentos históricos de grandes posibilidades de cambio- la realidad de las desigualdades sociales nos interpela más que nunca, nos cuestiona; pone en duda nuestras prácticas profesionales y sociales… nos insta a la reflexión y el análisis de nuestras acciones cotidianas… la realidad, se nos presenta en toda su plenitud desafiante…
A tan sólo 10 cuadras de esta ciudad universitaria, en la que hoy nos encontramos compartiendo la alegría de 66 compañeros y compañeras que obtienen su diploma de licenciados, se encuentra villa la maternidad, un lugar emblemático de resistencia urbana y popular, representativo en la lucha por la tierra, por el derecho a la ciudad y a la vida digna. Lugar en el que también como profesión nos vemos interpelados…considerando que trabajo social se ha manifestado mediante prácticas serviles a la reproducción de un orden social y económico injusto, mediante acciones intimidantes orientadas a crear climas de tensión y malestar entre quienes han elegido ese lugar para vivir, con el objetivo de potenciar el lucro de empresarios en alianza con el gobierno provincial. Nos encontramos con prácticas profesionales que conciben a los vecinos y las vecinas como meros objetos, con el afán de obstaculizar cualquier proceso superador de situaciones de vida en contextos de pobreza.

Y claro que nos vemos cuestionados, cuando como colectivo profesional observamos intervenciones dirigidas al control de los sectores empobrecidos, que apartándose de la óptica de los derechos, se amparan en relaciones comerciales y en un proyecto societario que pretende ocultar las desigualdades sociales y económicas mediante erradicaciones forzosas o encubiertas, trasladando a familias que habitan la ciudad hacia las fronteras y límites, hacia los márgenes… ordenando de esta manera la vista de quienes detentan la concentración del capital.

Cómo estudiantes, cómo egresados y egresadas, como profesionales, no podemos permanecer inactivos ante estas actuaciones profesionales, debemos –reafirmando el compromiso con los derechos humanos- apostar a la construcción de proyectos profesionales, que conduzcan a la superación de las realidades deshumanizantes, con una firme opción por el cambio social. Y cuanta claridad aporta el maestro Paulo Freire al respecto cuando nos dice que “el trabajador social que opta por el cambio no teme a la libertad, no prescribe, no manipula; no huye de la comunicación, por el contrario, la busca o, más que la busca, la vive. Ve en los hombres con quienes -jamás “sobre” quienes o contra quienes- trabaja, personas y no “cosas”; sujetos y no objetos. (continua freire) Y, si en la estructura social, los hombres están siendo puros objetos, su opción lo empuja hacia la tentativa de superación de la estructura para que pueda operarse la superación, del estado en que están de objetos por el de sujetos”

Desde la organización estudiantil a la que pertenezco, la agrupación Juana Azurduy –“la Juana”- no nos podemos pensar si no es como constructores y constructoras de nuevos destinos, de nuevas realidades superadoras de los actuales escenarios sociales de marginación y pobreza. Estamos desafiados a revisar nuestras miradas profesionales y nuestros esquemas conceptuales e instrumentales metodológicos, por un pensamiento y ejercicio de revisión bajo una mirada latinoamericana de nuestras prácticas y nuestras concepciones-percepciones de las personas con las cuales intervenimos. Se nos presenta de esta manera un desafío histórico, de reconocer las identidades fragmentadas e invisibilizadas por identidades impuestas desde los sectores hegemónicos. Tarea de pensarnos como seres con historicidad, recuperando conciencias oprimidas y quebrantadas que a manera de dialogo, carguemos con nuevos sentidos realizadores de perfiles americanos para proyectos de profesión, de ciencia sociales y de país.

En la maternidad sueñan… recrean la mirada en un horizonte donde elegir dónde y cómo vivir es un derecho, donde una sociedad más justa y solidaria es posible… nosotros y nosotras también soñamos, sabemos que las cuestiones pendientes –hoy- son necesarias, nos creemos hacedores y hacedoras de nuevos destinos y estamos invitados a construirlos juntos…

AGRUPACION LA JUANA (Trabajo Social UNC)